La agrupación peruana Satánicos Marihuanos lanzó hace poco su homónimo disco debut vía Necio Records, sello independiente orientado al doom, stoner, psicodelia y rock experimental.

El disco cuenta con cinco poderosos temas más un bonus track, donde la banda se deja sentir con mucha energía y pesadez.

Su música es una especie de ritual oscuro y lisérgico que nos acompañará por poco más de media hora; eso sí, la media hora más enfermiza que tendremos en nuestras vidas.

Satánicos Marihuanos es un power trío instrumental conformado por Gabriel Carcelén (guitarra), Andrés Silva (bajo) y Renato Sauri (batería).

Es una banda relativamente nueva. Llevan formados desde el 2013 y pertenecen a la nueva escena del stoner peruano, donde también resaltan los trabajos de bandas como El Jefazo, The Dead-End Alley Band, Ancestro, Cuarzo, entre otras.

El disco viene en un digipack de cartón, con una portada estupenda que contiene una ilustración de José Gabriel Alegría Sabogal. Esta ilustración también viene reproducida en el rótulo del CD y el pequeño poster que acompaña la edición. Sin duda un trabajo bien logrado.

Su sonido es básicamente una oda al rock pesado de los setentas con notorias influencias de los primeros Black Sabbath. Pero también muestran mucho respeto por el trabajo de algunos grupos más contemporáneos como Weedeater y Belzebong.

La cantidad desorbitante de fuzz es una de sus características principales, así como la carencia casi total de vocalista. Algo que les permite lucirse mejor en la instrumentación y la creación de pasajes sonoros oscuros. Así mismo, se le ha dado un mayor protagonismo a los tonos graves, lo cual recrea una atmósfera siniestra de sonido compacto que nos acompañará a lo largo del disco.



Satánicos Marihuanos. Canción por canción

“Stone Pleasure” apertura la placa con un sonido incendiario y un riff de guitarra candente que parece quemar todo en su avance. El sonido del bajo también parece echar demonios junto a una batería machacada con mucha fuerza, creando en conjunto una monstruosa pared de ruido. Mucha violencia en cierta parte, un pequeño guiño al “Symptom Of The Universe” de los Sabbath y unos solos de guitarra explosivos, son suficientes para machacarte el cerebro. Una dosis de ruido perfecta para iniciar la jornada.

Seguimos con el segundo tema, “Troneited”, donde existe una fuerte presencia del blues pesado y pasado en fuzz hasta sus extremos, con guiños a Led Zeppelin, aunque de una manera muy particular. La falta de solos de guitarra vuelve demasiado monótona la estructura de esta canción, al punto que se vuelve algo aburrida. Quizás algunos arreglos más hubieran sido definitivos para darle mayor contundencia. Pequeño bajón.

En “Poseído Por La Luna” la banda nos entrega once minutos y once segundos de retorcidos riffs y pasajes instrumentales dónde sacan a relucir su lado más siniestro, tanto en la guitarra como en el bajo, y sobre todo en la manera tan violenta de darle a la batería. La pesadez que van mostrando desde el cuarto minuto es verdaderamente escalofriante, sobretodo, cuando va volviéndose cada vez más y más lenta hasta concluir en gruesos golpes plagados de oscuridad que torturarán nuestros oídos y nuestras almas. Un lento y agonizante paseo por el mismísimo infierno.

Un pausado riff de bajo nos da bienvenida al siguiente tema titulado “Satánicos Marihuanos”. Para este entonces el sonido de la banda ya se habrá tornado más sombrío. El fuzz sigue haciendo de las suyas, proporcionando la dosis de ruido perfecta para acompañar la canción. Llegando a los dos minutos nuevamente el bajo será el instrumento encargado de marcar un veloz cambio de ritmo; una brutal descarga de velocidad y adrenalina pura, con solo de guitarra incluido, especialmente diseñada para destruir todo en su avance. Cabe resaltar que este es uno de los dos temas del disco que posee una (breve) parte vocal gutural.

“Weed Napalm” es lo más doom que podrás escuchar en este disco. Aquí los niveles de ruido y distorsión llegan incluso a la saturación. La solidez con la que la banda se expresa a través de sus instrumentos llega a su punto más alto. Esta canción posee un riff amenazador que es toda una demostración de poder. Las revoluciones, la locura y la violencia aumentan conforme avanza el tiempo y los gritos guturales se hacen presentes para concluir el tema de una manera apoteósica. Este es uno de los cortes que más me han gustado del disco, sin dudar.

Para finalizar, tenemos como bonus track el tema “Evil Bong”, extraído de un live session en Eco Studio. Este tema muestra un sonido más clásico con respecto a los anteriores. Posee incluso el groove del hard rock setentero, tanto en la base rítmica como en los riffs de guitarra. Al tratarse de una toma en vivo, nos muestra todo el potencial y la crudeza de la banda en directo.



Comentario final

Satánicos Marihuanos muestra una propuesta bastante interesante en este disco debut. El sonido es contundente y la química existente entre sus integrantes se hace más que evidente, sobretodo cuando escuchamos el último track del disco, el cual captura todo el poder de la banda.

El objetivo del grupo es hacer canciones que suenen lo más sinceras posibles y creo que eso es lo que han logrado en este primer álbum. Yo creo que esa es su principal virtud. Esa misma sinceridad ha logrado que el disco se desarrolle con mucha solidez y que funcione como unidad compacta.

Por otro lado, tenemos el amor insano por las altas dosis de fuzz y toda la rabia de los Satánicos Marihuanos canalizada en seis violentas y vertiginosas canciones cuyas estructuras repetitivas se convierten en siniestros mantras propios de rituales de brujería negra. Esa atmósfera lúgubre está bien lograda.

La escena stoner peruana va creciendo a pasos agigantados y no cabe duda que sigue mostrando trabajos de calidad. El disco de Satánicos Marihuanos es otra prueba tajante de que las cosas se están haciendo bien en nuestro país.


Muki Records en Twitter:


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