Quema Quema Quema - Portada

Quema Quema Quema es el segundo larga duración de Kanaku y El Tigre.

Fue lanzado a mediados del 2015 y ha logrado cosechar buenos comentarios de la crítica internacional. Ha sido incluido en muchas listas como uno de los discos más destacados del año pasado.

Así mismo, cuenta con un bellísimo arte de portada hecho por el archi conocido artista argentino Liniers, obra que también ha sido reproducida en un poster que acompaña la edición física del álbum.

Quema Quema Quema se compone de diez canciones, donde la banda refresca su propuesta folk, llevándola a los terrenos de la neo-psicodelia y dando como resultado un sonido bastante amigable y acorde con estos tiempos.

El disco ha sido editado por los sellos independientes Tiger’s Milk (Reino Unido), Strut Records (Reino Unido) y Terrícolas Imbéciles (México), quienes también se encargan de su distribución al rededor del mundo.

Este nuevo trabajo de Kanaku y El Tigre es, a leguas de vista, un trabajo mucho más ambicioso que su ópera prima Caracoles, editada en el 2010.

La diferencia entre ambos es bastante marcada. Mientras que el primero mostraba a una banda algo tímida, con melodías acústicas que muchas veces sonaban hasta algo bobas y en pleno proceso de descubrir a donde querían llegar, en Quema Quema Quema muestran una increíble madurez, con melodías más efectivas, así como un sonido más fresco y decidido.

Quema Quema Quema - Kanaku y El Tigre - Review

Kanaku y El Tigre. [Foto: Press Junkie PR]

Que no resulte extraño entonces el hecho de que haya sido tomado en cuenta por una variedad de blogs de prestigio para formar parte de sus listas de lo mejor del año, llegando incluso a ocupar los primeros lugares y arrebatando importantes posiciones a otros buenos discos del indie latinoamericano y mundial.

Visto que se han dicho muchas palabras hermosas de este disco, he querido empezar esta reseña buscando el error; algún punto débil que lo haga caer de la sobrevaloración que puedan haberle dado en otros medios. Lamentablemente, no he podido encontrar nada más que no sea buenas canciones en un disco bien equilibrado en cuanto a sonido.

Abre el disco la extraña “Quema Quema Quema”, una canción donde la banda da un giro tremendo en cuanto al sonido ofrecido en su primer disco, usando una instrumentación algo más rockera y algunos elementos electrónicos. Este corte, a pesar de no ser de mis favoritos, logra un buen comienzo para el disco, entregándole empuje, esa fuerza respectiva para que la gente pueda comprender que escuchan algo nuevo.

Continuamos con “Nunca Me Perdí”, canción con la que regresamos al folk, pero esta vez algo oscuro y con una melodía bastante exótica en la que se respiran aires de misticismo, aunque al final nos regale algo de calidez.

Luego llega “Pulpos”, que nos trae la primera colaboración del disco a cargo de la cantante española Leonor Watling, cuya voz unida a la de Nico Saba, nos entrega una de las canciones más relajadas y nostálgicas del disco, cubierta también por melodías muy coloridas y efectivas.

“Quién Se Queda Quién Se Va”, toma influencia del reggae y nos cubre de sonoridades melancólicas, así como de delicados arreglos y diversos instrumentos de cuerda.

“Si Te Mueres Mañana” – Kanaku y El Tigre – Quema Quema Quema

Terminando la primera mitad del disco, escuchamos el single “Si Te Mueres Mañana”, hermosa canción que ha sido elegida por muchos como la mejor del 2015. Y no es para menos, ya que nos hace sentir la nostalgia a flor de piel y nos invita a vivir la vida sin privarnos de nada; como dice el acertado coro: “…si te mueres mañana no te quedes con ganas de nada”. La vida es corta y hay que disfrutarla al máximo, prestarle atención a aquellos pequeños momentos que a veces nos alegran el día pero que, gracias a nuestras ambiciones, pasan desapercibidos y quedan en el olvido.

Aquí me veo obligado a hacer una pausa, pues lo que estoy escuchando me está gustando mucho y no quiero que se termine tan pronto. Repaso algunas canciones, las aprecio, respiro y sigo adelante. Ahora escucho “Bubucelas”, canción con la que dieron a conocer este álbum y que incluso pusieron para descarga gratuita desde su web. Este corte vuelve a tomar como base el reggae para entregarnos otra melodía perfecta, con un coro pegadizo que querrás cantar a todo  pulmón, mientras meneas el cuerpo suavemente.

 

A continuación llega “10 Años”, otra pieza que nos entrega un sonido poco habitual, aunque sin dejar de lado las fusiones, percusiones y guitarras a las que la banda nos viene acostumbrando desde algunas canciones atrás, siempre resaltando esa cadencia acústica de las melodías, pero agregando algunos elementos que le dan la fuerza respectiva para no repetirse.

Siguiendo, y ya cerca del final, se abre camino una nueva colaboración: esta vez a cargo de la deslumbrante Pamela Rodriguez, cantante peruana que con su suave y sutil voz, llena de delicadeza sonora la sugestiva canción “Hacerte Venir”; aquí, nuevamente, la fusión de las voces logra un efecto especial que llena de exquisitas sonoridades nuestros oídos, haciéndonos sentir muy confortables.

Luego de lograr sonrojarnos por un momento, aparece la tercera y última colaboración del disco, esta vez a cargo de Sergio Saba (de Cecimonster vs. Donka): “Burn Burn Burn” es verdaderamente mágica en cada uno de sus sonidos; si anteriormente te sorprendiste por la genialidad con la que la banda se desarrolló en este trabajo, aquí sorprenden mucho más, ya que nos presentan una canción de corte indie-pop donde se fusiona lo tradicional con una leve dosis de electrónica, todo en el punto necesario como para sonar lo suficientemente moderno y actual. Es más, si no tuviera el disco en mis manos hasta dudaría que se trate de Kanaku y El Tigre, y no porque dude de sus habilidades musicales, sino porque se trata de una canción y un estilo que la banda explora por primera vez y con los cuales han obtenido un resultado impresionante.

Luego de intensos momentos, llegamos al final del disco. “Fin” pone término a esta excelente placa, con algo de melancolía y decadencia. Aunque esta canción no deja de ser buena, creo que encontré el punto débil que anduve buscando desde el comienzo. Y es que luego de algunas canciones que elevaron mi ánimo hasta las nubes, hubiera sido gratificante que tremendo discazo tenga un final más potente, algo más positivo, directo y que deje con ganas de escuchar más. Pero no fue así, termino con un sabor agrio y los sentidos apagados nuevamente.

Quedan muchas palabras por decir sobre Quema Quema Quema. La cumbre del indie peruano actual se encuentra en estas diez canciones. Creo también que la banda se ha puesto una valla bien alta por sobrepasar. Aun así ha demostrado que no es cualquier banda sino una que se toma las cosas con bastante seriedad y que está dispuesta a seguir reinventándose las veces que sea.

Triste más bien que estemos ante una agrupación peruana con enorme proyección internacional, que ha logrado elogios de medios musicales de prestigio, y que aún no tenga en nuestro propio país el lugar que se merece. Ironías de la vida. Esperemos que todo esto cambie pronto.


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